viernes, 15 de mayo de 2009

Capitulo 32 Rayela



escogi un ojo en blanco y negro para simbolizar la tristesa de la madre por tener a su hijo lejos y el celeste de la lagrima significa la nostalfia

jueves, 16 de abril de 2009

domingo, 15 de marzo de 2009

"POEMAS LEIDOS"


Realmente quisimos leer poemas de una mujer y talentosa escritora como lo es Gabriela Mistral, no es por ser feministas, pero si nos queriamos trabajar con un poema de ella, a continuacion los poemas que leimos.

"APEGADO A MI"
(Gabriela Mistral)

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándome latir:
no turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No te resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!


"CORDERITO"
Gabriela Mistral

Corderito mío,
suavidad callada:
mi pecho es tu gruta
de musgo de felpa.

Carnecita blanca,
tajada de luna:
lo he olvidado todo,
por hacerme cuna.

Me olvidé del mundo
y de mi no siento
más que el pecho vivo
con que te sustento.

Yo se mi solo
que en mi te recuestas.
Tu fiesta, hijo mío,
apagó las fiestas.


"EL AMOR QUE CALLA"
(Gabriela Mistral)

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuros.

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtido inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!


"EXTASIS"
(Gabriela Mistral)

Ahora, Cristo, bájame los párpados,
pon en la boca escarcha,
que están de sobra ya todas las horas
y fueron dichas todas las palabras.

Me miró, nos miramos en silencio
mucho tiempo, clavadas,
como en la muerte, las pupilas. Todo
el estupor que blanquea las caras
en la agonía, albeaba nuestros rostros.
¡Tras de ese instante, ya no resta nada!

Me habló convulsamente;
le hable, rotas, cortadas
de plenitud, tribulación y angustia,
las confusas palabras.
Le hablé de su destino y mi destino,
amasijo fatal de sangre y lágrimas.

Después de esto, ¡lo sé!, ¡no queda nada!
¡Nada! Ningún perfume que no sea
diluido al rodar sobre mi cara.

Mi oído está cerrado,
mi boca está sellada.
¡Qué va a tener razón de ser ahora
para mis ojos en la tierra pálida!
¡ni las rosas sangrientas,
ni las nieves calladas!

Por eso que te pido,
Cristo, al que no clamé de hambre angustiada:
ahora, para mis pulsos,
y para mis párpados baja.

Defiéndeme del viento
la carne en que rodaron sus palabras;
líbrame de la luz brutal del día
que ya viene, esta imagen.
Recíbeme, voy plena,
¡tan plena voy como tierra inundada!


"LA LLUVIA LENTA"
(Gabriela Mistral)

Esta agua medrosa triste,
como un niño que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece.

Quieto el árbol, quieto el viento,
¡y en silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo!

El cielo es como un inmenso
corazón que se abre, amargo.
no llueve: es un sangrar lento
y largo.

Dentro del hogar, los hombres
no sienten esta amargura,
este envió de agua triste
de la altura.

Este largo y fatigante
descender de aguas vencidas,
hacia la Tierra yacente
y transida.

Llueve…, y como un chacal trágico
la noche acecha en la sierra.
¿Qué va a surgir, en la sombra,
de la Tierra?

¿Dormiréis, mientras afuera
cae, sufriendo, esta agua inerte,
esta agua letal, hermana
de la Muerte?’

"POEMA ELEGIDO PARA VIDEO"


De los poemas que leimos, decidimos hacer el de Gabriela Mistral titulado "Apegado a mí". Porque es en el que mejor podemos hacer tomas ya que cada quien por su parte conoce a alguien que va ha ser madre. Ademas que es un poema muy lindo.

GUION DE VIDEO.

AUDIO VIDEO TIEMPOS APROXIMADOS
MÚSICA DE FONDO LETRAS ANIMADAS CON EL NOMBRE DEL POEMA Y AUTOR. 10 SEG

MUSICA DE FONDO Y VOZ DE LOCUTOR
Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!
TOMAS DE MUJER EMBARAZADA DE PERFIL Y CONTRA LUZ, SE VIZUALIZARA EL MOVIMIENTO DE MANOS ACARICIANDO SU VIENTRE. 20 SEG

SUBE EL VOLUME DE LA MUSICA DE FONDO. SE VA HACIENDO UN ACERCAMIENTO AL VIENTRE COMO ENTRANDO EN EL. 5 SEG

MUSICA DE FONDO Y VOZ DE LOCUTOR.
La perdiz duerme en el trébol
escuchándome latir:
no turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!
SONIDOS DE LATIDOS DE CORAZON.
TOMA DE ULTRASONIDO Y MOVIENTOS DEL BEBE. 20 SEG.

MUSICA DE FONDO Y VOZ DE LOCUTOR.
Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!
TOMAS DE BEBE RECIEN NACIDO.
IMAGEN ROSTRO DE BEBE, ABRIENDO CADA VEZ MAS LA IMAGEN. 20 SEG.

MUSICA DE FONDO Y VOZ DE LOCUTOR
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No te resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!
IMAGEN DE MADRE ABRAZANDO A SU BEBE, DURMIENDO LOS DOS. 20 SEG.

BAJA EL VOLUME DE LA MUSICA DE FONDO. SE DA CREDITO A LAS PERSONAS PARTICIPATES EN EL VIDEO. 10 SEG

domingo, 8 de marzo de 2009

Pre-Produccion del Video

Texto
Apegado a mí


Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!


La perdiz duerme en el trébol
escuchándome latir:
no turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!


Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!


Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No te resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!


Controles

Todo el poema será declamado por un locutor y de acuerdo como este vaya siendo leído, así irán pasando las imágenes y los versos en el video.
En el primer verso en el video, se verá la silueta de una mujer embarazada, imaginándose como está el bebé dentro de ella.


En el segundo verso, a un costado de la madre, habrá un árbol que arriba tendrá un ave en un nido, luego ella arrulla al bebé apegándolo a su pecho.




En el tercer verso, estará el bebé temblando y llorando asombrado de vivir, para calmarlo la madre lo pondrá junto su pecho para duerma apagado a ella.


En el cuarto verso, la madre piensa en todo lo que ha perdido al dormir, tiene al bebé en sus brazos que ya se ha resbalado y la apega para que duerma junto a ella.

Flor de Ma. Camey Monterroso 200514949
Denis Berdúo Robles 200417072

Poemas

Pegado a mí
(Canciones de cuna)
Gabriela Mistral

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándome latir:
no turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No te resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!


Corderito
(canciones de cuna)
Gabriela Mistral

Corderito mío,
suavidad callada:
mi pecho es tu gruta
de musgo de felpa.

Carnecita blanca,
tajada de luna:
lo he olvidado todo,
por hacerme cuna.

Me olvidé del mundo
y de mi no siento
más que el pecho vivo
con que te sustento.

Yo se mi solo
que en mi te recuestas.
Tu fiesta, hijo mío,
apagó las fiestas.

El amor que calla
Gabriela Mistral

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuros.

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtido inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!










Extasis
(Gabriela Mistral)

Ahora, Cristo, bájame los párpados,
pon en la boca escarcha,
que están de sobra ya todas las horas
y fueron dichas todas las palabras.

Me miró, nos miramos en silencio
mucho tiempo, clavadas,
como en la muerte, las pupilas. Todo
el estupor que blanquea las caras
en la agonía, albeaba nuestros rostros.
¡Tras de ese instante, ya no resta nada!

Me habló convulsamente;
le hable, rotas, cortadas
de plenitud, tribulación y angustia,
las confusas palabras.
Le hablé de su destino y mi destino,
amasijo fatal de sangre y lágrimas.

Después de esto, ¡lo sé!, ¡no queda nada!
¡Nada! Ningún perfume que no sea
diluido al rodar sobre mi cara.

Mi oído está cerrado,
mi boca está sellada.
¡Qué va a tener razón de ser ahora
para mis ojos en la tierra pálida!
¡ni las rosas sangrientas,
ni las nieves calladas!

Por eso que te pido,
Cristo, al que no clamé de hambre angustiada:
ahora, para mis pulsos,
y para mis párpados baja.

Defiéndeme del viento
la carne en que rodaron sus palabras;
líbrame de la luz brutal del día
que ya viene, esta imagen.
Recíbeme, voy plena,
¡tan plena voy como tierra inundada!


La lluvia lenta
Gabriela Mistral

Esta agua medrosa triste,
como un niño que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece.

Quieto el árbol, quieto el viento,
¡y en silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo!

El cielo es como un inmenso
corazón que se abre, amargo.
no llueve: es un sangrar lento
y largo.

Dentro del hogar, los hombres
no sienten esta amargura,
este envió de agua triste
de la altura.

Este largo y fatigante
descender de aguas vencidas,
hacia la Tierra yacente
y transida.

Llueve…, y como un chacal trágico
la noche acecha en la sierra.
¿Qué va a surgir, en la sombra,
de la Tierra?

¿Dormiréis, mientras afuera
cae, sufriendo, esta agua inerte,
esta agua letal, hermana
de la Muerte?’